Hay momentos en la vida en que a veces deseamos morir, no de corazón, sino que simplemente exclamamos la típica frase “me quiero morir”. A raíz de lo que me pasó, quiero compartir un par de líneas con ustedes y debe ser ahora, en este preciso instante, porque nadie tiene la certeza suficiente para decir que el mañana existirá.
Queridos amigos, vi la muerte cara a cara, me acechó con su manto de desesperanza, con momentos de angustia y mucho dolor, pero CREO que fui más fuerte, que simplemente aun no era mi hora, que Dios ha dispuesto que me queda mucho por hacer… me considero una sobreviviente, sí quizás una de muchos, pero sobreviviente a mi manera.
Muchas veces dejamos que el tiempo pase, desperdiciándolo en cosas absurdas…; es más, cuantas veces decimos o pensamos: “lo hago mañana” u otra a fin; es por eso que hoy les pregunto: ¿Hay mañana?, ¿Quién lo dijo?...
La vida es como la arena entre los dedos, efímera, suave o áspera dependiendo únicamente de la manera como elijas vivirla y solo una cosa de ella… solo una cosas es cierta, que es muy corta.
Mis amigos queridos, levántense y hagan todo lo que quieren y quieran hacer, eso sí, siempre con mucha responsabilidad; llamen, digan todo lo que necesitan decir, compartan con los demás… libérense para dejar de ser esclavos de si mismos y encuentren en la libertad la verdadera razón de vivir.
Cada mañana al abrir los ojos, contemplen su alrededor, lo maravilloso que es poder respirar y admirar con todos los sentidos el regalo de existir.
Pao
0 comentarios:
Publicar un comentario